Cuando el escritor alemán Erich María Remarque publicó en 1928 su obra Sin novedad en el frente, expuso ante el mundo un lienzo que dejaba entrever las luces y sombras de uno de los acontecimientos más horrorosos que marcó el inicio del siglo XX. Cada una de las escenas que se describen en la inolvidable novela exhiben el lado más siniestro que significó aquella contienda y bajo identidades de ficción, logró que sus personajes se transformaran en testimonios fidedignos y ejemplificadores del horror y la desesperación humana como nunca antes se había visto.